ANTES DE 1810 ¿LOS MAPUCHES SERÍAN ESPAÑOLES?

La desaparición forzada del joven Santiago Maldonado, detenido por un procedimiento de la Gendarmería Nacional,  ordenado por el Ministerio de Seguridad del Gobierno del presidente Macri, se suma a la tenebrosa lista de desaparecidos en democracia, pero esta vez con un profundo rechazo y movilización de la ciudadanía argentina. La caratula judicial del caso dice: “Desaparición Forzada” y no “extraviado” como intenta imponer el gobierno nacional, que parece responder a los intereses de las corporaciones mineras, a los empresarios de las miles o millones de hectáreas en manos de extranjeros como entre otros,a  la disponibilidad de agua potable, a los hidrocarburos; y una gran cantidad de riquezas que posee este territorio de nuestro sur argentino.

Santiago Maldonado es un joven militante de las causas nobles y justas. Esta cualidad tan característica de los muchachos y muchachas  viajeras con mochila y pulseras indígenas, que van recorriendo el mundo y sus personas, haciéndose parte y solidándose con aquellos sectores populares  abandonados por los Estados nacionales, y justamente estas minorías étnicas son casi siempre el lugar de aprendizaje de estos jóvenes atrapados por la indignación de saber que el genocidio mas importante de la historia humana fue hecho por la conquista europea en América: 75 millones de seres humanos exterminados.

Analizar la procedencia de los pueblos originarios es parte de nuestros estudios en ciencias sociales y en la antropología en particular. Por eso me interesa resaltar los conceptos ya harto expresados por la ciencia antropológica: “es totalmente falso que los Mapuches sean indígenas Chilenos y que exterminaron a los tehuelches que tampoco son indígenas Argentinos. Ambas parcialidades no son ni chilenas, ni argentinas sino pueblos preexistentes desde antes de la época de la Colonia Española, es deci , que ambos grupos étnicos no son de ninguna de las nacionalidades mencionadas ya que la configuración del Estado Chileno y Argentino es muy posterior a la aparición de estas parcialidades en Norpatagonia. Pero que además para el nomadismo y latranshumancia , la cordillera nunca signfico un limita o una frontera para el desplazamiento de estas parcialidades que se relacionaban a partir de negocios de ganados, platería, alfarería, prácticas mortuorias y rituales, o normas culturales que intercambiaban como producto de migraciones transhumantes, que proponían asimismo  arreglos territoriales pacíficos.

La mal denominada “conquista del desierto” (con minúscula y entre comillas), dirigida por el asesino tucumano, Gral. Julio A. Roca, nos ofrece el culto a la desmemoria, y podemos presentar una construcción del concepto “desierto”. Este concepto, invento de la denominada “Generación del 80” (Mitre, Avellaneda, Vélez Sarsfield , Alberdi, Sarmiento, entre otros); se la vació de seres humanos, se la despojo de las culturas ancentrales a partir del mismo ideólogo de Roca y de la mencionada “Generación del 80”;nos referimos a  Estanislao Severo Zeballos (1854 – 1923). Ceballos hizo famosa la frase que definía, según el escritor y legislador, al pueblo mapuche como: “La barbarie esta maldita y no quedará vestigio de sus huesos”. Lamentablemente, el concepto “desierto” sigue siendo usado por el poder hegemónico para designar el espacio donde se cometió el etnocidio argentino.

Cuatro millones de hectáreas saqueadas y quitadas a los mapuches en el año del etnocidio de 1879 llevado a cabo por Roca que se reparten entre familias de la ya avanzada Sociedad Rural Argentina. Era el nacimiento de los latifundios “improductivos” (lo coloco en comillas porque al momento del etnocidio roquista no estaba en el plan el petróleo, la necesidad de agua o la megamineria, ysolo interesaba las vacas y los granos para instalar los negocios con la nueva madre patria: Inglaterra).

Ahora, y considerando que somos el país de América con mas culturas, pueblos originarios u organizaciones indígenas (elija el lector el termino), de América (inclusive superando a Brasil)que atención se debe dar a ese espacio de periodistas y nuevos etnógrafos salidos de la universidad amarilla o del Tio Sam, que los mapuches son extranjeros y que son chilenos. Acaso antes de la formación y consolidación del Estado Argentino, ¿estas parcialidades eran españolas? Porque los antropólogos, etnógrafos, arqueólogos y especialistas académicos tanto de nuestro país como de todas las universidades del mundo consideramos a estas sociedades como prexistentes a las conquistas y matanzas que comenzaron con los europeos en su afán por ingresar tierras, riquezas y poder a sus estados. También, en este sentido los datos actuales sobre la propiedad de los territorios que por el Articulo 75 de nuestra carta magna pertenecen a las comunidades indígenas y los extranjeros ingleses y norteamericanosson los actuales pseudopropietarios de los territorios patagónicos. En el libro “Tierras SA: crónicas de un país rematado”, de Andrés Klipphan y Enz, se documenta que en la Argentina se vendieron 16.900.000 hectáreas y otras 13 millones están en venta; en total, 30.000.000 millones de hectáreas, lo que equivale a la superficie de Inglaterra y Portugal. A todas las tierras cultivables en manos extranjeras (unas 7,5 millones de hectáreas o 75mil Km2) hay que sumarle las que no lo son y que componen aéreas verdes no cultivables, lagos, ríos, terreno montañoso, terreno desértico. En nuestro suelo argentino, comprendido entre Neuquén y Tierra del Fuego, hay 10 grandes grupos extranjeros de Europa, Asia y Estados Unidos. Estos han extranjerizado un total de 1.789.500 de hectáreas. Nombremos a algunos de estos personajes que se adueñaron de las tierras sagradas y ancentrales de las comunidades indígenas: D. Tompinkins (EEUU) con 400000 Ha; Benetton (Italia) con 900000 ha o Lay Herman (EEUU) con 50000 ha; por solo nombrar a algunos de los personajes propietarios de grandes latifundios que mantienen a las comunidades indígenas cautivas en sus territorios con escrituras ilegales.

Los títulos de propiedad de estas tierras fueron diseñadas e inventadas por las elites políticas como el las del ex Presidente Menem y continua este proceso con el actual presidente Macri. Esta claro, que durante la gestión Kirschnerista, con el entonces ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak (2012), y partir de lo que se denominó “Ley de Tierras rurales”; se comenzaron a realizar diversas gestiones que hasta contemplaron al expropiación de estos latifundios en manos extranjeras, pero la mayoría de los proyectos, si bien tenían la intención de reparación histórica, diversas situaciones burocráticas impidieron llevarse a cabo.

La verdad es que los Titulos de Propiedad es que están en manos de los ancestros, en la memoria de los abuelos mapuches, y que hace varios siglos que ya están muertos para confort y regocijo de estos nuevos terratenientes.

Para finalizar retomamos los conceptos del colega Carlos Mazza dado que nos parecen mas que apropiados: En conclusión: “ni los llamados tehuelches ni mapuches eran tales en terminos de autopercepcion , ni eran ni chilenos ni argentinos simplemente por que tales países ni siquiera habían comenzado su proceso independentista cuando estos grupos interactuaban de manera fluida con otros de difícil identificación. En todos los casos hablamos de denominaciones que en gran parte fueron rótulos colocados por los conquistadores blancos tardíos de América del Sur”

 

Por Miguel Mugueta(*)

Antropólogo y arqueólogo, docente e investigador de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN), Doctor en Ciencias Sociales y Humanas. Especialista y referente latinoamericano de problemáticas indígenas, patrimonio e identidad cultural.

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