A 40 AÑOS DE LA PRIMERA LIBERTADORES DE BOCA, LA GÉNESIS DE LA MÍSTICA “COPERA”

El 14 de septiembre de 1977, del que se cumplirán mañana 40 años, Boca le ponía punto final a una asignatura pendiente al conquistar por primera vez la ansiada Copa Libertadores de América luego de superar en la final al Cruzeiro, de Brasil, con un equipo dirigido por Juan Carlos “Toto” Lorenzo que inició una serie espectacular, así dominó el continente y dio inicio a la mística “copera” del club.
La noche del mítico estadio Centenario de Montevideo quedó grabada a fuego en la “feligresía” boquense, que detuvo su corazón por un instante cuando el “Loco” Gatti le contuvo el penal a Vanderley y se desató el delirio, en una definición desde los 12 pasos que llegó luego de un partido áspero que había finalizado cero a cero, así se consagró al nuevo campeón del continente, en un ciclo exitoso que duró hasta 1979 y demoró más de 20 años en repetirse.
Ese equipo de neta extirpe boquense, signado por la “garra” que el club mostrò desde sus orìgenes en 1905, tenía en el “Toto” a un sabio conductor, en el arco al “Loco” Gatti, la solvencia de una defensa durísima conformada por Vicente Pernía, Francisco Sá, Roberto Mouzo y Alberto Tarantini, un medio con la fuerza de Rubén Suñé, la ductilidad del “Chino” Benitez y la “zurda” elegante de “Marito” Zanabria, el estratega y cerebro del equipo.
En la delantera se destacaban las diagonales del Heber Mastrángelo, la calidad del “Toti” Veglio y los desbordes del mendocino Felman, y en el banco de relevos sobresalía el “Ruso” Ribolzi que era el primer suplente, más otros como José Luis Tesare, Daniel Severiano Pavón y el “Colorado” Josè María Suárez.
Boca fue el primer equipo argentino en privilegiar la Liberadores, eso lo llevó a abandonar la disputa del campeonato local de 1963, incluyendo jugadores suplentes en sus compromisos, pero ese esfuerzo no dio los resultados esperados y perdió la final en la “Bombonera” ante el maravilloso Santos de Pelé (2-1).
Esa derrota, dolorosa, transformó la Libertadores en una obsesión y Boca no pudo conquistarla en las siguientes oportunidades en que participó: 1965, 1966, 1970 y 1971.
Por esa razón, el histórico presidente del club, Alberto Jacinto Armando, buscó a un DT ganador, a un estratega como Lorenzo, más jugadores experimentados, así sumó a Gatti, Mastrángelo, Veglio y “Pancho” Sa, este último cuatro veces campeón de América con Independiente (1972, 1973, 1974 y 1975), sumado a los del club, el gran Roberto Mouzo, el “Tano” Pernía, el joven “Conejo” Tarantini y Felman.
Boca comenzó su campaña en una fase de grupos en la que eliminó a River (1-0 y 0-0) y a los uruguayos Peñarol (1-0 las dos veces) y Defensor (0-0 y 2-0), luego en la siguiente instancia a Libertad de Paraguay (lo venció 1-0 en los dos partidos) y Deportivo Cali de Colombia (dos empates 1-1), así accedió a la final con el Cruzeiro de Belo Horizonte, que era el campeón vigente tras haber derrotado en la final a River el año anterior.
Boca y Cruzeiro se vencieron 1 a 0 mutuamente en condición de local, lo que obligó a la disputa de un tercer partido en cancha neutral.
En la “Bombonera” fue Veglio el autor del gol y en Belho Horizonte Cruzeiro ganó faltando 10 minutos con un “sablazo” de Nelinho.
La paridad motivó a un tercer partido y recién ahí Boca pudo cantar victoria, no fue sencillo, hubo que recurrir a los penales y ahí emergió la figura de Gatti para atajar el remate junto a millones de hinchas que al fin pudieron abrazar fuerte la Copa que se negaba a posar en sus vitrinas.
Luego de esa Copa llegó otra al año siguiente (tras superar al Deportivo Cali), más un título del mundo con la Intercontinental de Clubes (luego de vencer al Borussia Moenchengladbach alemán) y más tarde otra final perdida ante Olimpia de Paraguay en 1979, ahí se extinguió el ciclo Lorenzo y tardó 22 años en repetirse, cuando el “Virrey” Bianchi se mudó al barrio de La Boca.
Lo de Bianchi es más reciente, se conquistó la Libertadores en 2000, 2001 y 2003, y luego llegó otra más de la mano del crack Juan Román Riquelme en 2007 con Miguel Angel Russo como DT, esa fue la última.
No obstante, el mote de “copero” de Boca tuvo su origen y eso lo llevó a dominar el plano internacional con 18 trofeos (solo es superado por Real Madrid y Barcelona) que reposan en las vitrinas del club, pero todo eso tuvo un origen y fue hace 40 años, en una noche fría y lluviosa en Montevideo.

– Síntesis –
Boca Juniors: Hugo Orlando Gatti; Vicente Pernía, José Luis Tesare, Roberto Mouzo y Alberto César Tarantini; Jorge Benítez (luego Jorge Ribolzi y más tarde Daniel Severiano Pavón), Rubén Suñé y Mario Zanabria; Ernesto Mastrángelo, Carlos Veglio y Darío Felman. DT: Juan Carlos Lorenzo.
Cruzeiro: Raúl; Nelinho (luego Mariano), Moraes, Darcy Menezes y Vanderley; Ze Carlos, Eduardo y Ely Mendes; Ely Carlos (luego Livio), Neca y Joazinho. DT: Zezé Moreyra.
Goles: no hubo
Definición por penales: para Boca Juniors convirtieron Mouzo, Tesare, Pernía, Zanabria y Feldman. Hugo Gatti detuvo el último penal de Cruzeiro, ejecutado por Vanderley en el arco que da a la tribuna Amsterdam.
Arbitro: Vicente Llobregat, de Venezuela.
Cancha: Estadio Centenario de Montevideo.

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